Plasticoche, como NO hacer un escape artesanal

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Cómo NO hacer un escape artesanal

Hoy vamos a continuar una historia, una historia larga, llena de intriga, de acción y, sobre todo, de suspense, el escape del Lotus Seven VM77. Esta historia se trata de una trilogía y, como en casi todas las trilogías, lo mejor lo dejamos para el final. Para ponerte en antecedentes aquí tienes las dos primeras entregas, no te cortes, entra sin miedo, que lo bueno vendrá después! 😉

Parte 1
Parte 2

Bien, comencemos con esta tercera parte como debe de ser, por el principio. Este es simple, por fin nos decidimos a intentar solucionar el asunto del escape del VM77 de la mejor manera posible, pidiendo presupuesto para hacer un escape artesanal nuevo, casi completo, es decir, fabricación de colectores y su unión a la pieza 4-1 que ya tenía el coche.

Sondeamos varias opciones, varios talleres y hubo un día, en el circuito del Jarama, en el que nos topamos con publicidad de un taller especialista en clásicos. Como suele ser habitual este taller tenía web y página en Facebook, y nos pusimos en contacto con ellos. El trato desde el principio fue excelente, gente muy agradable, joven y con ganas, incluso nos pasamos por allí un par de veces antes de solicitar ningún presupuesto, únicamente para conocerles y comprobar los trabajos que habían realizado antes.

Todo pintaba bien, por lo que nos decidimos a pedir presupuesto para la fabricación del tan esperado escape nuevo, e incluso llegamos a un acuerdo muy atractivo, si ellos hacían un buen trabajo y lo detallaban con buenas fotos nosotros lo publicaríamos en esta misma web, publicitando su nombre, a cambio de cierta rebaja en el precio final.

El trabajo que pedíamos no era sencillo, incluso llevamos el coche unos días después de las primeras conversaciones para que la persona que se iba a encargar del trabajo valorase personalmente el coste (tanto en € como en tiempo) de la fabricación artesanal de las piezas. Finalmente se llegó a un acuerdo, por lo que les entregamos el coche, a mediados de enero de este año. El proceso sería sencillo, nos tendrían informados de cada uno de los pasos, y así fué. Estas fotos son de esos primeros días, en los que se empezó la fabricación del escape artesanal, todas ellas enviadas por Whatsapp.

Como hemos dicho, el trabajo en sí no era sencillo, surgieron varias complicaciones, que en principio se fueron solucionando tras varios intentos en días sucesivos. Con todo pasaron dos meses, y ya en las dos últimas semanas pedimos que agilizaran su entrega, pues teníamos que asistir a ClassicAuto 2015, y necesitábamos el coche.

Las siguientes fotos son del mismo día de la entrega, justo el viernes anterior al tan conocido evento.

Lo primero que hicimos al llegar fue esperar, pues estaban lavando a mano el coche, que detalle. Lo que ya no me gustó fue que también estaban lavando el vano motor, directamente con la maguera, con la batería conectada y sin tapar nada susceptible de dañarse con el agua, como los cables de las bujías, módulo de encendido etc. Claro, les pedimos que lo dejaran, y rezamos para que no hubiese llegado a más que un simple “chapuzón”.

Lo siguiente fue echarle un vistazo rápido y comprobar el trabajo realizado. Lo primero que nos dijeron fue que el escape no “soplaba” (es decir, no tenía fugas) por ningún sitio, pero ya en la comprobación que hicimos “in situ” pudimos comprobar que del vano motor salía un fuerte olor a escape, y que a lo largo de la línea había un par de puntos donde había fugas de gases. Cuando se lo hacemos ver nos comentan que han tenido problemas con el soldador que ha realizado el trabajo, que ha tardado demasiado en hacer el trabajo y que además no lo ha hecho como esperaban, no ha respondido a la calidad que pedían, por lo que han prescindido de sus servicios.

Bueno, el coche lo necesitábamos sí o sí, por lo que acordamos con ellos que volveríamos a traerlo una vez pasado el evento para que se pudieran solucionar los “problemillas” encontrados. Una vez salimos del taller y recorremos unos cuantos kilómetros nos dimos cuenta de que, en cuanto el coche se calentó, el nivel del depósito del refrigerante directamente desapareció. ¿Cómo pudimos saberlo? Estábamos circulando sin capó, pues lo habíamos recogido un par de semanas antes para poder trabajar en la entrada de aire tipo NACA en fibra de vidrio para la admisión, y veíamos perfectamente el vaso de expansión. Fácil solución, paramos, un poco de refrigerante y solucionado. Otro detalle a sumar a la lista.

Una vez en la nave, empezamos a comprobar el trabajo realizado en el escape artesanal y alrededores más detalladamente. Lo que vimos te lo mostramos en las siguientes fotos. Manguitos de refrigerante parcialmente estrangulados, otro rozando la tapa de la distribución y unos del sistema de frenado peligrosamente cerca de un primario del escape.

Eso es únicamente de lo que han tenido que manipular para poder fabricar e instalar el colector. Como recordarás de post anteriores, y podrás ver en las siguientes fotos, parte del sistema de refrigeración está pegado al escape (algo que nunca hemos entendido, y algún día solucionaremos), además de la columna de la dirección, que pasa muy cerca. Todo ello lo tuvieron que desmontar para poder hacer el trabajo. Ahora, vamos a centrarnos en la columna del escape y en el propio trabajo en el escape artesanal.

Sopla, sopla mucho, no hay duda. Hay varios puntos en los que se nota mucho, por lo que lo anotamos y hacemos fotos a todas las zonas que han de solucionarse. Vemos que la sonda lambda está puesta en uno sólo de los primarios, ¿por qué? ¿cómo va a realizar una medición correcta sólo teniendo en cuenta un cilindro? Ahora entendemos ese olor a gasolina que salía del escape, ahora funciona por narices en régimen rico, está inyectando más de lo que debería. Apuntamos en la lista.

Subiendo un poco a lo largo de ese primario vemos una curva sospechosa en él, justo a la altura de la columna de la dirección. Sí, está doblado a martillazos por su parte interior, pues debía de chocar con la columna de la dirección. Apuntamos en la lista.

La pieza 4-1, que generó varios problemas (pues originalmente en su interior no era más que un simple embellecedor, es decir, no hacía su función de 4-1, era un tubo simple) la refabricaron usando el original, y ahora, en principio, sí cumplía su cometido. Se mandó posteriormente a cromar, con el resultado que ves en una de las siguientes fotos. Apuntamos en la lista.

Finalmente, aquí tienes varias fotos de lo que estamos comentando, pincha en cada una de ellas para verlas en detalle.

Bien, como hemos dicho, no hay tiempo material para reparar todo esto antes del evento, por lo que apañamos unos parches temporales. Ponemos tela anticalórica en el tubo del refrigerante más cercano al escape (ya tenemos suficientes problemas de refrigeración como para aumentarlos gratuitamente) y lo mismo hacemos con el manguito del freno que corre más peligro. Una vez hecho lo dejamos todo listo para acudir al evento del día siguiente.

Después de esto nos plantamos en marzo, y finalmente acudimos de nuevo al taller, con todo anotado, para que corrijan todo lo que no está acorde con lo que habíamos pedido. Les detallamos todo lo que se ha de solucionar, quedan en hacerlo lo más rápido posible y prometen que esta vez quedará un trabajo final de calidad, pues tienen un nuevo soldador, un caballero que realiza trabajos excelentes.

Pasan los días, días y semanas, en los que vamos pidiendo información de en qué punto estamos, si hay algún problema con el escape. La respuesta es que la pieza 4-1 está dando problemas, que ha habido falta de comunicación entre el soldador, el cromador y el taller, y que la pieza ha dado muchas vueltas, además el colector lo están revisando para que no tenga ninguna fuga, etc.

Finalmente recibimos una llamada, nos dicen que están ya desesperados con este escape artesanal, que la única manera que tienen de que el escape no sople de ninguna manera y que además se pueda desmotar es soldar unas placas entre lo que son los primarios y la pieza 4-1. Nuestra respuesta es que si creen que es la mejor solución adelante, las dos únicas condiciones son que no sople y que quede estéticamente a la altura del resto del coche. Quedamos a la espera de nuevas noticias.

Vuelven a pasar unos cuantos días, ya estamos a finales de abril, dos meses después. Necesitamos el coche, lo necesitamos para acudir al evento Clásicos Venturada que se iba a celebrar un par de semanas después, evento al que nos habíamos apuntado en marzo, pensando que nos daría tiempo de sobra poder acudir, por lo que preguntamos si creen que estará listo para el viernes anterior al evento, el viernes 9 de mayo. Su respuesta, “lo intentaremos, si no estuviese listo os lleváis el coche tal cual esté y lo volvéis a traer para terminarlo una vez finalice el evento”.

Llega el miércoles 7 de mayo, y nos escriben un Whatsapp, “Ramón, vente esta tarde si puedes a por el coche“. Una vez llegamos allí nos encontramos lo siguiente:

La opinión sobre el trabajo realizado según lo ví y la conversación que mantuvimos me la reservo, sólo quiero mostrarte unas cuantas fotos más detalladas del asunto para que seas tu mismo quien se forme una opinión del mismo.

Sólo diré que tomé la decisión de que necesitaba unos cuantos días para pensar y meditar tranquilamente cuales serían las medidas que iba a tomar para solucionar este tema del escape artesanal, por lo que nos llevamos el coche del taller en cuestión. Pero antes de irnos nos dan la siguiente pieza:

En propias palabras del dueño del negocio; “esta pieza la vas a tener que modificar“. Venga, no me jod*s, esto ya es demasiado.

Esta vez no esperamos ni a llegar a la nave, directamente revisamos detalladamente el trabajo en la misma calle. Empecemos con el tema de los manguitos, algo que se les dijo que tenían que solucionar, y el resultado se puede ver en las fotos.

Se les dijo que solucionasen el tema del tubo doblado que pasaba tan cerca de la columna de la dirección, y el resultado también se puede ver en las fotos. También nos choca la cantidad impresionante de polvo que tiene todo el vano motor. Este taller tiene un serio problema con el suelo, es hormigón y se está deshaciendo, la cantidad de polvo que tienen sus instalaciones es alarmante, y el resultado también se puede ver en las fotos.

¿Y este espárrago del bloque desde cuando está partido? Las palabras del dueño en su momento fueron “normal, de tanto meter y sacar el colector se ha roto, pero no te preocupes, se puede solucionar“…

¿Cuál crees que fue mi decisión ese mismo día viendo todo esto? Quiero que me devuelvan mi dinero, sencillamente. Así se lo trasladé al dueño al día siguiente cuando volví al taller con el VM77. Según se lo dije me ofrecieron la opción de volver a hacerlo, esta vez, juraban, bien. NO. Este coche no volverá por aquí, ya es suficiente, quiero que se me devuelva el dinero, un dinero que ya pagué la primera vez que recogí el coche, más de 1000€.

Ahí es cuando se acuerda que devolveré las piezas fabricadas, y me devolverán el dinero invertido en esas piezas, no el de, por ejemplo, el anticongelante. Es justo, acepto, y seré yo mismo el que lo desmontaré todo durante el fin de semana y se lo llevaré al lunes siguiente.

Las siguientes fotos están tomadas en mi garage comunitario, donde todo este proyecto de Petrolheadgarage empezó, pues el Seven va a pasar una temporada parado hasta que medite muy bien cómo narices solucionar todo esto. El mismo viernes por la noche me dedico a desmontar todo el tinglado.

Otro detalle, hay daño en la carrocería de fibra de vidrio por la apertura del hueco para hacer sitio a las chapas y en la aleta trasera izquierda, que por la posición en la que dejaron la salida de escape ha causado que, tras un viaje de vuelta de 18 km, la deje en este estado. Otro asunto más que solucionar.

Una vez está todo desmontado lo llevamos a la nave, donde separaremos la pieza 4-1 del resto del escape, para así poder devolverla, que aunque originariamente sea nuestra, no la queremos para nada, eso no tiene solución, en las condiciones en las que la dejaron saldría más cara apañarla que hacerla nueva desde cero. Como no es posible separarla de ninguna manera se termina cortando con la radial, y aquí tienes el resultado de lo que vimos.

He de recordar que esta pieza fue rehecha por el taller, teóricamente la dejaron en buenas condiciones. No seré yo el que opine del resultado, perfiero que lo veas tu mismo, vamos a centrarnos ahora en esta pieza, te dejo unas cuantas fotos en detalle de su estado, así se entregó con el resto del coche.

Aquí las tienes, ponte cómodo que son unas cuantas.

Una vez todo se hubo desmontado ese mismo lunes volví al taller (evidentemente NO pudimos acudir al evento de Clásicos Venturada, evento al que sabemos que este taller SÍ acudió) donde les devolví el colector y la pieza que acabas de ver. No hubo ningún problema, todo fue rápido y sencillo, ahora cada uno por su lado.

Bien, este coche ha estado parado un total de cuatro meses y se ha devuelto en peores condiciones de las que se entregó en enero del 2015, esas son dos conclusiones claras y objetivas de todo esto. En estos cuatro meses no se ha hecho uso de él, nos hemos perdido eventos y concentraciones, hemos dejado de trabajar en él, siendo esta una de mis pasiones, además de una herramienta fundamental de este proyecto, y ahora habrá que invertir más dinero en dejarlo en condiciones de funcionamiento.

¿Por qué he decidido compartir esto contigo? Sencillamente porque puedo hacerlo, tengo una buena plataforma para ello. Esta web, desde su comienzo, se ha planteado como una plataforma para unir a los amantes del mundo del motor, además de para detallar y compartir contigo y el resto de Petrolheads el trabajo que hacemos en cada uno de nuestros proyectos, y aunque este no es en absoluto un trabajo realizado por nosotros, sí es un paso importante en la historia del Lotus Seven VM77. Ahora bien, ¿es un buen capítulo de su historia? Eso lo dejo a tu criterio.

Por desgracia, en este país este tipo de historias son demasiado comunes, demasiado frecuentes, y nosotros, el equipo Petrolheadgarage, queremos caracterizarnos por hacer las cosas de diferente manera, simplemente.

No he hecho público el nombre del taller ni su localización exacta, no lo creo conveniente, lo que sí diré es que está en Madrid, y quien quiera saber quiénes son únicamente tiene que preguntarme de manera privada, mis detalles de contacto son públicos, podrás hacerlo a través de la página de contacto de Petrolheadgarage o de la sección del equipo.

Bien, una vez visto todo el trabajo, ¿qué opinas? Te invito a expresarte, te invito a participar con nosotros, a que nos cuentes tu historia, a que compartas tus trabajos, experiencias y proyectos con nosotros. Estamos aquí por y para ti.

Muchas gracias por leernos, por seguirnos y por apoyarnos cada día! Un saludo compañero!

Comenta todo lo que tu quieras! 😉

Plasticoche, como NO hacer un escape artesanal
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By | 2017-03-16T00:27:15+00:00 mayo 11th, 2015|Escape, Lotus Seven VM77, Mecánica|0 Comments

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Ingeniero industrial mecánico con una pasión enfermiza por el mundo del motor. Su familia y amigos ya le han dado por perdido. Creador, administrador, editor y esquizofrénico de PetrolHeadGarage.com